Ayahuasca en Cusco - Peru
La sagrada Ayahuasca es una planta mágica, es medicina Inca y tiene poder misterioso, permite una reflexión increíble y potente curación espiritual; conecta con las fuerzas del universo. No es una droga o alucinógeno, es vida, espíritu femenino de la Amazonía. Es un perfecto regalo del cielo y de la tierra.
Despierta, abre las chakras y el interior de su corazón, vuelve a nacer, muestra el verdadero amor incondicional. La Madre Ayahuasca recorre y limpia su cuerpo, purifica la sangre desde el interior al exterior y cura enfermedades de etimología desconocida. Libera del estrés, depresión, sobrecargas emocionales negativas.
Sana heridas y cicatrices profundas de su ser, es el mejor psicólogo, psiquiatra, ayuda a solucionar y mejorar su vida. Le enseña el camino de la felicidad absoluta, su valor agregado es que concede la visión del presente, pasado, futuro y mucho más. Tiene una duración de 4 a 8 horas. Se puede realizar en ambientes naturales.
La curación comienza cuando volvemos a la sabiduría de la naturaleza. A través de la ayahuasca, el wachuma y las ceremonias ancestrales andinas, volvemos a conectar con nuestra alma, nuestro propósito y la Tierra sagrada.
Ayahuasca Wachuma Retreat Center, Cusco – Peru
Beneficios de la Madre Ayahuasca
Purificación, limpieza interna y externa de energías negativas. Liberan del estrés, depresión, autoestima, sobre cargas emocionales del cuerpo, mente y espíritu. Transforma el rencor, sufrimiento, el ego que no le permite desarrollarse entre otros en: amor, felicidad, paz y sabiduría. Es una transformación de índole espiritual, psicológica y física.
Desarrolla la calidad y excelencia humana en todos los campos de la vida. Renueva la vitalidad y la fuerza energética. Expulsa el susto, hechizos, brujerías e infinidad de energías malignas. Cambia el pensamiento, modifica la capacidad de tolerancia y humildad. Concientiza el corazón, permite mejorar la esencia de la vida. Desarrolla su aptitud y crecimiento personal.
Trabaja sanando el sufrimiento, heridas profundas y cicatrices del corazón y la mente. La planta medicinal Ayahuasca modifica los genes, despierta y mejora el espíritu y el cuerpo en general. Rompe paradigmas de personalidad inconsciente, expulsa la ingrata actitud del corazón, floreciendo el sol oculto en su interior y al brotar brillará la luz en su corazón.
Enseña a controlar y superar dificultades interpersonales, a través de valores morales y ética. Abre el interior de su corazón logrando perdonar y pidiendo perdón del acto consciente.
